Nosotros sí...
Nosotros sí podemos, pero sólo si nosotros...
viernes, 30 de diciembre de 2011
La moda del creyente...
Ahora ya es bien visto ser creyente, o un tanto religioso, refiriéndome al buen sentido de la religiosidad según Santiago, no según la nueva moda de decir "soy cristiano, pero no religioso"; eso suena muy, muy bien, pero la biblia no lo dice así, la biblia habla de la "religión pura y sin mancha" (Santiago 1:27). A quienes Jesús confrontaba era a los falsos religiosos, mentirosos, hipócritas (o fariseos).
Pero no todo creyente es un cristiano, se está volviendo una moda, desde la corriente tradicional hasta la liberal. Traer colgado un dije de una cruz (o un pescadito, dependiendo tu religión) trae un poco de tranquilidad a la persona con la que se convive; si quieres salir con alguien y quieres convencer a tus papás, le puedes decir que esa persona va a la iglesia, ¡e incluso que participa en las actividades de las reuniones, cultos, servicios o ceremonias! Al fin y al cabo parece que la jugada es que todos participen dentro de la "iglesia", mientras más gente y mas movimiento quiere decir que Dios está haciendo su parte; al menos eso creen muchos. Me preocupa un poco que muchos lideres religiosos (pastores, siervos, ministros, sacerdotes, como gustes) se estén enfocando en que sus ministerios crezcan y Dios esté haciendo la obra "a través de este", pero dejan por un lado la obra que Dios quiere hacer en "estas", las personas involucradas. He visto gente que evangeliza para que vayan nuevas personas a sus congregaciones ¡y no para que la gente conozca a Jesús! ¡Vaya! Es delicado, cierto, e incómodo. Lo sé, es normal, y hasta cierto punto es sano, que los líderes quieran que haya mas gente, quieren influir en sus vidas para encaminarlos por el Buen Camino que es Jesús; pero hay una linea muy delgada entre encaminarlos y registrarlos, linea que muchos han empezado a cruzar, y nosotros como personas, pensantes al fin, sabemos detectarlo: habla bonito, compórtate, sé educado, sirve en la congregación, procura juntarte con tus amigos creyentes... y eso es bueno, PERO... ¿qué tan alimentado y lleno estás de Su Palabra? ¿Sabes Su Voluntad para tu vida, para qué estás en este mundo, qué quiere hacer contigo y con tu ciudad? ¿O ya estás solamente siguiendo la corriente sana y agradable de los creyentes, los nuevos falsos religiosos, y asi tus papás estarán más tranquilos, y porque no, tu conciencia también lo está.
Empezamos tomando los buenos hábitos, y está bien, es un comienzo; pero es necesario desarrollar el carácter que Dios anhela en nosotros; ¿y cuál es ese carácter que quiere desarrollar? Ahí está el problema, que nos volvemos obedientes de nuevas instituciones y corrientes, pero NO sabemos qué dice Dios al respecto, cuando todo está escrito en Su Palabra, pero esa parte de la alimentación espiritual no se nos da mucho, mejor que nos prediquen y nos digan qué hacer, sin enterarnos muchas veces del porqué. Llenamos congresos, congregaciones, cantamos, bailamos, ¡nos emociona la palabra! Pero la esencia la perdemos cuando no nos seguimos alimentando directamente de la Fuente. No es que no hagamos eso de cantar y emocionarnos, ¡está bien! pero tenemos que saber porqué y para qué lo hacemos. Tal parece que me emociona más como los músicos hacen los solos o los remates, los puentes, los coros, sus coreografías... lo más probable los de arriba ni siquiera toman en cuenta eso y están enfocados y dirigiéndose a Dios (pensando lo mejor de cada uno). Pero abajo no es lo mismo, es como si nos hablaran de temas que ya sabemos, con frases y experiencias mas interesantes porque los de arriba las viven mientras los de abajo las aprenden y disfrutan, pero no experimentan.
Es triste, pero hemos hecho que la sociedad aborrezca a Dios, gracias a nosotros los que decimos que Le seguimos y conocemos; no hemos mostrado un Dios verdadero, hemos mostrado diversas religiones, en diferentes facetas y expresiones, pero pocos, muy pocos, han logrado mostrar a Jesús. Pero no podemos detenernos ahora, sigamos en la búsqueda de Su Reino, ¡hasta encontrarlo!, en la búsqueda de La Verdad ¡hasta encontrarla!... no es momento de entretenerse, es momento de entrenarse, entregarse, prepararse, de ser forjado y moldeado según Su imagen, tal como Él nos hizo en un principio. Que la moda y la corriente contaminada no te consuma, brinca el estándar y te darás cuenta que fue Jesús el que te empujo para saltarla, tal como Él lo hizo en su tiempo. Sé atrevido, sé obediente, sé sumiso, sé respetuoso, sé prudente y sé radical. Déjate herir si es necesario, es mejor que te hiera un justo a un impío (Salmo 141:5). Lo más probable es que los creyentes te digan que eres un exagerado o un "religioso", pero gracias a Dios por la posibilidad de ser un 'buen religioso'. Que no nos dé miedo la palabra 'religioso', que nos aterre las palabras "falsos, mentirosos, hipócritas, generación de vivoras, u hombres de poca fé"; estas si las usó Jesús, Él no le dió el honor de decirle 'religioso' a un fariseo.
sábado, 3 de diciembre de 2011
¿Has notado?
¿Has notado la perfección que hay en el mundo?
Has notado como los científicos tardan años y años estudiando las cosas que ya existen, que descubren, no crean; si crean, son modificaciones o adaptaciones de lo ya existente. El mundo es perfecto.
¿Has pensado en la perfección de aquella ley de la acción-reacción? Cómo eso aplica tanto para escépticos como para creyentes; tanto para desgraciados como para justos; para asesinos como para amantes; tanto para ángeles como para demonios; tanto para cristianos como para impíos.
¿Has pensado en qué la Vida no se equivoca? Nosotros estropeamos el destino, pero siempre hay un diseño que corrige nuestra equivocación, y nos trae una enseñanza del error. Cómo las malas decisiones producen desarrollo sorprendente si las tomas una sola vez.
El mundo es perfecto, la Vida lo es. Dios lo hizo, Dios nos hizo. Oye su voz, y te darás cuenta que todo tiene una explicación, aunque no la oigas.
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